María

Amigas de Pie
Pies de Amigas

Entre hombres es bueno. Entre hombres y mujeres no tan bueno. Pero entre mujeres en Bolivia, es definitivamente malo. No es el amor libre, no sean mal pensados. Es el trato. Esa familiaridad se parece, entre hombres, a una hermandad en la que reina la lealtad a todo precio. Entre mujeres, es más como un partido de rugby, donde las mujeres juegan en equipos y van unas contra otras hasta sin querer. Entre hombres y mujeres es una mezcla, aunque los hombres cambian la lealtad varonil en cuanto se enamoran de una dama, y la mujer cambia su equipo de rugby femenino para crear un nuevo y singular equipo: su familia.

María (nombre ficticio) es mi vecina. Ella compraba junto a mí en la carnicería, y me estremecí cuando pidió dos pesos de carne. Ella dijo que antes le alcanzaba para un kilo por semana, pero ya no, ahora compra dos pequeños pedazos para sopa. Es que antes costaba 12 bolivianos el kilo y ahora cuesta 32 el más barato. Luego pidió dos pesos de arroz. Antes eso era medio kilo y ahora es apenas son unos gramos. Este cambio en su vida está minando su nutrición. Está más flaca.

Su trato con sus niños, su propio equipo, es el que primero se ha deteriorado. Les pega y los maltrata cuando no hacen caso. Luego ha desmejorado su trato con otras mujeres, las amigas, las vecinas. Hoy es más gritona, más violenta. Va al mercado y pelea con todas las vendedoras pues las considera abusivas porque “todo hacen subir”. La relación que menos sufre es la que tiene con los hombres. Ellos son los que menos gritos reciben.

¿Cómo se siembra paz en medio de la miseria y la hambruna? ¿Cómo se evita la violencia familiar cuando es estrés de la pobreza cría niños y niñas escuálidos? ¿Cómo se piensa con claridad cuando hay hambre a diario? Esta situación es real, no es un número. María no es un número. Sus hijos tampoco. Los bonos no han subido. Los sueldos tampoco.

He llegado a la conclusión de que la situación de María no es visible para los hombres y ella no se queja ante ellos. Debe ser porque no la escuchan, o quizá porque ella espera que un hombre siempre la va a ayudar más que otra mujer. Pero no es cierto. Los hombres de mi querida Bolivia han hecho las leyes desde siempre sin ver a María ni a sus niños. Ella es invisible para ellos.

La convivencia se hace llevadera para María, sin embargo, cuando su madre le ayuda. O su tía, o su hermana, mujeres que la comprenden y no la ven como una potencial miembro del equipo de rugby. Las Marías de mi patria no podrían sobrevivir si no tuvieran la ayuda de sus madres, tías y hermanas. Gracias a esta ayuda genuina y sincera, sus niños comerán, pero María se ve obligada a mantenerse desnutrida y sufrir el hambre cada día.

La pobreza señores, es violencia. Peor aún, la violencia es pobreza. Mientras los hombres pelean entre ellos en la asamblea plurinacional y en las departamentales, las Marías de mi patria tienen que correr con sus hijitos al hombro, con hambre, sin soluciones, porque por ahora se les pide un sacrificio de hambre hasta que el gobierno mejore.

No es justo. Ejercer pobreza contra las mujeres es ejercer violencia. Ninguna convivencia es buena dentro de la pobreza, pero es insoportable dentro de la miseria. A María no le importa si está la izquierda o la derecha en el poder, pero los hombres la obligan a callar su miseria y apoyar al gobierno.

¿Qué esperanza tiene María? Una sola: encontrar su propia voz. Las voces de mis amadas Marías deben ser escuchadas, una por una. Por ellas estoy blogueando. La convivencia en paz, pasa por hacer que los hombres vean a mis Marías. Acabar con su miseria, convertirá a nuestra Bolivia, en un lugar de convivencia pacífica, sin importar ideologías. Ni izquierdas, ni derechas.

Este post está concursando en la campaña Convivir, Sembrar Paz, te invitamos a comentarlo, votar por él desde el 7 de Mayo y también escribir un post propio en tu blog para participar del concurso. Entérate de las bases, ingresa a http://www.serbolivianoes.org.bo/bases-concurso-bloguers/

4 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. René Rivera
    May 05, 2011 @ 19:48:01

    Es verdad, pero como todo, imposible de generalizar. El rostro de la pobreza es mujer, indígena y rural, pero se debe a la acción intencional de los hombres o al olvido premeditado de quiénes hacen política? No son las mujeres, – como muchos hombres de nuestro país- las y los permanentes olvidados/as de la acción pública? Ojo, los gestores políticos no son únicamente hombres, de hecho, el actual gabinete del Presidente del Estado tiene una presencia importantísima de mujeres. Y en gran parte, son ellas las que hacen políticas públicas y en las Asambleas, también son ellas las que levantan la mano aprobando normas que posiblemente sepultan sus propias esperanzas. No somos invisibles (las bolivianas y los bolivianos), pero en muchos casos, lo que sí somos y de manera intencional, es olvidados por la política tradicional que venimos arrastrando desde principios de 1950. Cambiar la situación de la mujer es también cambiar algo crítico y que necesariamente debe ser transformado: la propia herencia de una sociedad patriarcal y rentista dispuesta cambiar todo con tal de que todo siga siendo exactamente igual.

    Responder

    • Jacqueline Patiño
      May 08, 2011 @ 22:55:15

      Gracias por el comentario Neco. En primer lugar, en este caso María no es indígena, es mi vecina y la conozco, vive en la ciudad así que no es rural, por tanto te está mostrando una realidad que tal vez los números (como son tan poco confiables hoy por hoy), no te están mostrando.

      Respecto al olvido, tienes razón: es tanto para mujeres como para hombres, pero sin embargo, aunque el gabinete está conformado por algunas mujeres, yo las he visto, personalmente, preguntarle todo a uno, o hasta a cinco sasesores todos varones. Aunque esto no las libera de cumplir con su responsabilidad, te digo que a veces las mismas mujeres hemos tenido el grave defecto de entrar al poder y convertirnos en hombres con faldas.

      María SI es invisible. Sino, porqué no te diste cuenta de que ella es citadina y no es índígena? Porque tienes un pre concepto de la pobreza. Igual que muchos en el gobierno.

      En este gobierno este olvido es particularmente dramático, por eso digo que es necesario hablar de ellas, por ellas y con ellas.

      Un abrazo.

      Responder

  2. Mauricio Aira
    May 05, 2011 @ 03:10:57

    Excelente forma de graficar el hambre, la elevación en el precio de los alimentos. Y el mensaje de encontrarle una expresión a la angustia de María obligada a acallar y conducida “por los hombres” a apoyar al Gobierno.
    Es femenista acaso? Aún así, notable la iniciativa por una real y auténtica convivencia.

    Responder

    • Jacqueline Patiño
      May 08, 2011 @ 23:02:17

      Gracias Mauricio por el comentario. En realidad sí es feminista. Pero hay feminismo y feminismo. El primero es obsecuente y permisivo haciendo ver a la mujer como un hombre con faldas, y el otro, es un reencuentro con la feminidad, a partir de la aceptación de nosotras mismas y nuestro reencuentro con la felicidad de poder ser partícipes de continuar la vida en su forma humana en el planeta. En el segundo feminismo, la mujer y el hombre son co creadores de vida, igual que el macho y hembra de cualquier especie viva. Es un honor, en este sentido, ser feminista. Creo también que en este sentido, muchos hombres se considerarían, con todo cariño, feministas. :))

      Un abrazo.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: