Persiguiendo la pelota, digo, persiguiendo el Voto.

Por: Jacqueline Patiño

“Si no juegas así, me llevo mi pelota, te doy un rodillazo y te he ganado” Parece ser la actitud mañosa contra el ciudadano votante. Ahora resulta que han cambiado el color del fondo de la papeleta, hay que entrar a votar con otra persona, no hay control del voto en pizarra, y no hay quien controle la cantidad de votos en cada mesa.

¿Tantas previsiones se toman para ganar una elección como sea? ¿Nos imponen votar, pero además, nos amedrentan si queremos votar nulo? Parece que este gobierno no se ha dado cuenta …. de que nos hemos dado cuenta!

En una elección normal, sin maña, el elector se había acostumbrado a la pluralidad. Es decir, a que hayan ciudadanos elegidos al azar para que estén en las mesas de votación, junto con delegados de cada partido garantizando la libertad y la honradez del proceso. En esta elección, tenemos ciudadanos masistas en mesa. Nadie controla que sea un voto libre y voluntario, ni que las actas electorales estén correctamente llenadas respetando cada voto. Se han cambiado las reglas respecto a votar solos. Ahora debemos votar acompañados.

Si usted va a votar nulo, por tanto, debe asegurarse que su voto sea respetado. Debe llevar su marcador y asegurarse de marcar TODAS las casillas. Debe llevar su cámara para captarlo todo. Debe averiguar quienes votan en su mesa, y quedarse para ver que el recuento de votos no esté amañado. Cuanto trabajo no?

En una elección normal, se tenía delegados de los partidos que controlaban que cada papeleta entre sin marcar y salga directamente al ánfora. Ahora no hay quien controle. Será que los ciudadanos de cada mesa estarán dispuestos a garantizar que las papeletas entren sin marcar? Tendrán que hacerlo, pues si no estaremos indefensos. Cuanto trabajo no?

En una elección normal, el recuento de votos se hacía en pizarra. Ahora parece que no. Tendremos que exigir que se haga en pizarra. Tendremos que tomar fotos. Tendremos que grabar el audio de cada conteo, tendremos que perseguir a nuestro voto hasta que sea tomado en cuenta. Cuanto trabajo no?

Que bueno que somos diligentes. Que bueno que no estamos en Cuba ni en Venezuela, donde el miedo ha dominado a la gente. Aquí por el contrario, ya hemos visto que ese miedo no existe. Vamos entonces ciudadanos. A votar nos han enviado. A votar iremos.

No es un jueguito y no se llevarán su pelota. Porque para cada idea del Tribunal Electoral parcializado, que intenta acallar el voto ciudadano, estaremos todos. Mirando. Grabando. Filmando. Haciendo los deberes. Haciendo el trabajo extra, que no tiene precio.

Jacqueline Patiño, CCM (Ciudadana Cansada del Mes. Es Mes, por si acaso)

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