Adiós, Ministro, Adiós

Bravo hermano Evo! Te has dado cuenta que el ministro miente y lo has despedido. Buena medida. Quisiera preguntar, sin embargo: ¿Cuánto nos cuesta tu decisión a los contribuyentes? ¿Le vas a pagar los 3 meses de desahucio que manda la ley? ¿Has pensado en el costo que significa el que no haya agua ni energía donde te dijeron que sí había?

Seguramente nadie te dijo que cuando no se cumple con una obra, hay costos que pagamos con nuestros impuestos: Los atrasos cuestan dinero. Los movimientos de gente, de maquinaria, de insumos, cuestan mucho más por día de retraso.

No te dijeron que las empresas que no cumplen sus compromisos, tienen costos adicionales verdad? Alguien tiene que pagar esa diferencia, y normalmente somos los contribuyentes. Te quejaste de las empresas tardonas, pero nadie te dijo que esas empresas no tienen, en la mayor parte de los casos, la culpa de atrasarse. Es decir, no te dijeron que la contratación directa sin elaboración de proyectos a diseño final, sin PROYECTO TESA (TÉCNICO, ECONÓMICO, SOCIAL, AMBIENTAL), va contra las leyes que tú firmaste, y es el principio para un retraso casi predecible.

Tampoco te dijeron que cuando no hay TESA, no hay seguridad de cumplimiento. ¿Cuándo lo descubrirás? Y si te das cuenta que casi todos tus ministros y viceministros te mintieron, ¿los cambiarás a todos? Porque no te mienten porque te tienen miedo, sino porque les conviene. Y luego te la cuentan! Te hacen pensar que todo está bien en el país. Y los números no cuadran. Los resultados no son buenos. Estamos invirtiendo plata en gallinazo.

Hace tres años que venimos diciéndote que hay mucha corrupción porque tus empleados PIDEN coimas, sin recibos y sin cumplir su compromiso, y son más altas que nunca. Solo puedes darte cuenta cuando miras el resultado: canchas que se lleva el río en Tarija, carretera a Oruro que viene del norte y del sur a un punto en el que debería unirse y se separa unos 4 o 5 metros! Hay muchos ejemplos, y son ya demasiados. ¿Te darás cuenta alguna vez? ¿Cuándo lo verás de frente? ¿Los despedirás a todos? En definitiva, este aprendizaje, presidente, hermano Evo, es el más caro de la historia de Bolivia. ¿Lo admitirás algún día?

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El Amor Da Valor

Zarlet Clavijo desapareció ya hace más de dos meses. Tiene 17 años y su madre, Marcela Martinez, la busca desesperadamente. Ha movido cielo y tierra para encontrarla y nada. Se enfrenta a varias mafias, al parecer: La policía, que no ha tenido éxito. Los captores, que no dan señales de donde está. Los tratantes, que parece que se han llevado a su hija y no la quieren devolver, por supuesto porque la explotan bien, aunque no se sabe. Las mujeres de los tratantes, que no permiten que se la encuentre, haciendo su mejor esfuerzo encubridor.

Una tierna niña, sin ningún problema, sin culpa alguna, fue secuestrada en pleno centro de la ciudad de La Paz. Todas las redes nos movilizamos al instante. La madre lo pidió y nosotros, entre todos y todas, acudimos al llamado. Se formó un gran movimiento que ha sido ejemplar. Se comenzaron a descubrir muchas cosas. Se visibilizó el tema. La prensa, por fin, publicó al respecto y ya son innumerables las entrevistas, los artículos publicados, los encuentros entre madres de personas perdidas. Se han creado decenas de grupos de búsqueda. Todos estamos trabajando. Millones de ojos la buscan. No hay duda que la encontraremos, como encontraremos a las demás niñas y niños perdidos. EL AMOR, DA VALOR.

Un caso de secuestro es un delito. ¿Acaso un caso de estupro o violación es menos delito? ¿Porqué otra madre, que también quiere a su hija, permite que su hija de 16 años, al ser seducida por un hombre mayor, embarazarse y tener su bebé, sea ocultada y no denuncia al violador o estuprador? La madre de quien hablo es Nemesia Chacollo, ministra del gobierno de Evo Morales. Estando en el poder, gozando de privilegios que da ser ministra, no ha dicho nada sobre el caso. Ha habido una filtración de información (por parte de un político opositor) y se dice que el padre del niño es Evo Morales.

Surgen entonces varias preguntas. Por ejemplo, ¿porqué una madre callaría un delito así? Las hipótesis son varias, pero en una encuesta a mujeres de la ciudad coincidimos en que si fuera nuestra hija, NO callaríamos. Otra pregunta: ¿Porqué no querer una prueba de ADN? Si el presidente no es el padre, se encuentra al estuprador y se lo mete a la cárcel, así como al denunciante de la falsía. Pero si una madre no permite el ADN, da mucho que pensar. Así, no se comprende esto de callar y no querer ADN. ¿A quién beneficia el silencio de la madre?

En este caso, no se puede decir que el amor da valor, pues se permite un estupro, se calla y se beneficia al estuprador. Si somos mal pensados, ¿se podría decir que la madre vendió a su hija? ¿porqué hace un juicio al que denunció el hecho y no hace ningún juicio contra el estuprador? ¿Será posible que este amor de madre tenga precio… y no tenga valor? Peor aún, ¿será que este amor no da valor?

Lo que queda claro es que las Sras. Ministras, al salir a defender la dignidad de la ministra y su familia, nunca pidieron que se aclare el caso de estupro, sino más bien dijeron que es irreparable el daño que se le hizo a la familia al hacer público este asunto. Entonces, ¿qué podemos esperar de las ministras del gobierno masista? ¿Una total protección al estuprador?

No soy abogada. No sé si una madre cometerá delito al encubrir al estuprador de su hija. Pienso que sí. Seguramente ningún abogado saldrá al frente para decir clarito, si la madre comete o no un delito al “cuasi-vender” la dignidad de su hija callando el nombre del estuprador.

Si el que cometió el delito es el amor de la vida de su hija, si tienen la misma edad, no hay porqué ocultarlo. La opinión pública comprenderá el drama. Si fue un hombre mayor cualquiera, tampoco hay que ocultarlo. La justicia determinará el castigo. Si fue alguien que la madre quiere proteger, le decimos que los delitos no deben protegerse. Si hubo un acuerdo transaccional, es más honesto, menos doloroso, aclarar que hubo un acuerdo privado al respecto y dar el nombre del padre. Si el padre es el presidente, y la madre calla por protegerlo, está claro que no ama a su hija tanto como ama la figura del presidente, porque no le pide de frente que se haga cargo del bebé y de la madre adolescente. Y en este caso, EL AMOR NO DA VALOR, porque lastimosamente… tiene precio.

Si la ministra decide enfrentar la verdad y denunciar al estuprador, todas y todos, como estamos para Marcela, estaremos para Nemesia, sin importar el color político ni ningún otro detalle. Estamos esperando una señal clara de parte de ella, que nos muestre su rectitud, para crecer juntas, para hacernos bien entre madres y entre hijas de una sociedad que ya no quiere ver más sufrimiento de nuestras adolescentes, de nuestras pequeñas que tanto amamos.

Morales y Cindy Crawford: ¿Iguales?

Cindy es modelo, la eligen para campañas y trabaja duro para que se venda la marca. Morales también. Lo escogieron hace tiempo y llenan las carteleras, los periódicos, las revistas, las radios con su imagen mientras él trabaja duro promocionando el producto: su presidencia.

Esta, sin embargo, no es la única semejanza entre ambos. Ella sale en las entrevistas y en las fotos vistiendo de acuerdo al producto que representa. Morales también. En Bolivia los mestizos se llaman cholos, y Morales tiene apellido español, por tanto es mestizo o cholo, no indígena, pero sale en las fotos y entrevistas como indígena. Ya nos vendieron ese producto hace tiempo. Ahora Morales ha eliminado a los mestizos en el censo. Es parte de la promoción del producto: Hay 36 etnias indígenas consignadas, pero no hay ni un lugar para los cholos. Es decir, los cholos no existen para este gobierno. !El producto no se vende bien si no es indígena!

Cindy tiene un equipo que la maquilla, que la viste y que le da guiones para que aprenda. Evo también. Cindy gana millones por repetir las consignas de sus productos. Evo también. Cindy dice que su producto le sienta muy bien a su piel. Evo dice que su producto (su presidencia) nos sienta muy bien a los bolivianos.

Cindy dice y hace todo eso porque le pagan para promocionar. Evo siente que le pagamos para promocionarse como presidente hasta 2025. La diferencia entre Cindy y Evo es que Cindy está contratada realmente para promocionar, pero Evo no. En realidad Evo se gasta la plata de nuestros impuestos en grandes campañas que lo promocionan, pero el pueblo no le paga para eso.

Un solo ejemplo: la propaganda dice: “El teleférico para La Paz, un proyecto de Evo”. Si analizamos, Evo se muestra como el pensador de un gran proyecto para una gran ciudad. Pero… en realidad, todavía no hay proyecto de ingeniería que avale la viabilidad de este proyecto, y Evo en realidad no sería capaz de formular un proyecto, primero porque no sabe hacerlo y segundo porque si supiera, igual necesitaría un equipo que trabaje en eso. Los proyectos no son hechos por una sola persona, nunca.

Es decir que la diferencia entre Cindy y Evo está en que la primera trabaja, y el segundo, se promociona a si mismo con nuestros impuestos, y no trabaja como presidente sino como modelo. Encima, amordaza a la prensa, compra todos los medios que puede y nos hace creer que lo que no se hizo en los últimos siete años, lo hará solamente si le damos más tiempo en la presidencia hasta 2025.

Utilizar nuestro dinero, en un país tan pobre como Bolivia, para vender ilusiones y comprarse las conciencias de la gente pobre a través de propaganda pura, es lo mismo que hacer promoción de alcohol en un centro de rehabilitación, y esperar que los alcohólicos se rehabiliten de verdad!

Vamos a construir una mejor clase política. Vamos a pedirle a nuestro presidente y a sus equipos de comunicación que nos hablen de lo que verdaderamente importa: el trabajo administrativo de este gobierno. No nos vendan ilusiones. No hemos votado para contratar una cara para las campañas de propaganda. No queremos un modelo internacional en el gobierno. Queremos un presidente, que haga el trabajo por el que le pagamos: administrar nuestro país.

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